Este tres leches es una de esas recetas que la primera vez que lo publiqué, se volvió viral. Y cada vez que vuelve a aparecer en mi cocina, pasa lo mismo: alguien dice que no es un “verdadero tres leches”.
Que sin leche condensada no cuenta. Que sin azúcar no es lo mismo. Que no debería llamarse así.
Y yo siempre pienso lo mismo:
quizá no es el mismo, pero es el que a mí me hace bien.
Si te interesan las recetas que no solo saben bien, sino que están pensadas para cómo te sientes después de comerlas, suscríbete.
Aquí no comparto solo ingredientes. Comparto versiones de comida que también funcionan para mi cuerpo.



No es un tres leches tradicional
Este postre nació de una decisión muy simple: dejar de ignorar cómo me sentía después de comerlo.
El tres leches clásico me encantaba, pero no me caía como una bomba.
Me hinchaba, me pesaba, me quitaba esa ligereza que yo también busco cuando como algo dulce.
y sabes que: amo los dulces que comía en mi infancia pero vamos a estar claros ya no tenemos el mismo cuerpo que cuando era niña.
Pero sí puedo conservar el mismo placer, con solo adaptarlo.
Este tipo de decisiones son las que comparto aquí cada semana.
Si te interesa aprender a adaptar recetas sin perder el placer de comerlas, puedes suscribirte.
No publico recetas para todo el mundo. Solo para los que quieren sentirse bien con lo que comen.


La idea detrás de esta receta
No busco “quitarle cosas”. Lo que busco es reemplazar lo que no me hace bien sin perder lo que me gusta. Es un postre de mi infancia, hecho para mi yo del presente. Y eso, para mí, es cocinar y disfrutar de verdad.
Si quieres más recetas como esta, tengo ebooks donde profundizo en estas versiones adaptadas.
👉 www.lilibethramirez.com
3 tres leches sin leche
Rinde 8 porciones
Bizcocho
3 huevos (separados claras y yemas)
90 g harina de almendras
5 g polvo de hornear
1 pizca de sal
25–30 g endulzante (monk fruit o al gusto)
30 ml aceite de coco derretido (pero no caliente)
1/2 cdta vinagre de manzana o unas gotas de limón
1 cda leche de almendras (opcional, solo si la mezcla está muy espesa)
Mezcla de “leches”
100 ml de leche de coco
80 ml de leche de almendras
30 g endulzante monk fruit
15 ml esencia de ron (o ron opcional}
15 ml extracto de vainilla
Cobertura
45 g yogur griego
15 ml extracto de vainilla
30 g endulzante monk fruit
Preparo este tres leches directamente en estos contenedores de vidrio porque pueden ir del horno a la nevera. Menos platos, menos desorden y más probabilidades de que repita la receta.
Cómo lo hago
Cómo prepararlo
1. Prepara el bizcocho
Precalienta el horno a 170°C.
En un recipiente mezcla la harina de almendras, el polvo de hornear y la sal.
En otro recipiente bate las yemas con el endulzante hasta que se vean más claras y cremosas. Agrega el aceite de coco y mezcla.
Aparte, bate las claras con el vinagre o limón hasta obtener picos firmes.
Incorpora los ingredientes secos a la mezcla de yemas. Luego añade las claras en 2 o 3 partes con movimientos envolventes para no perder el aire.
Vierte la mezcla en un molde pequeño previamente engrasado y hornea durante 20–25 minutos o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
Deja enfriar por completo.
2. Prepara la mezcla de leches
En una taza o recipiente mezcla los ingredeintes
Revuelve hasta que el endulzante se disuelva por completo.
Cuando el bizcocho esté frío, haz varios agujeros con un tenedor o palillo y vierte la mezcla poco a poco para que la absorba.
3. Prepara la cobertura
En un recipiente mezcla los ingredeintes de la cobertura
Bate con una cuchara o varilla pequeña hasta obtener una crema suave y homogénea.
4. Arma el tres leches
Una vez que el bizcocho haya absorbido la mezcla de leches, cubre la superficie con la crema de yogur.
Espolvorea canela por encima y refrigera durante al menos 4 horas, aunque queda mejor de un día para otro.
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